Mi único descanso es dormir. Cuando estoy durmiendo no estoy triste, no estoy enojada, no estoy sola, soy nada.
A cierta edad uno ya no se impresiona con grandes cuerpos, sino con almas grandes.
Es un acto cobarde darse por vencido con un amor por uno u otro problema, enamorarse no son puros días de lluvia, ni puros días de sol.
Y quizás nos volveremos a encontrar y las cosas serán diferentes, habremos madurado y ahí en ese entonces exista un nosotros.
Estoy muy ocupada siendo tuya como para ser de alguien más
Que nostalgia me da recordar que ya no hay manera de ser los mismos de antes.
Me dijeron que el que juega con fuego se quema, lo que no sabían era que yo ya estaba en cenizas.
No nos dijimos adiós por cobardes,
para no sentir la culpa,
de haber roto la eternidad de esa manera.